domingo, 11 de agosto de 2013

266 3 un mal viaje.
No puedo respirar, siento que estoy enferma, perdiendo la cabeza, los movimientos ya se tornan ajenos a mí, incluso lo que enfoco gira, la ansiedad me brota de los dedos, veo como sale, como me congela las manos, me agarra fuerte los brazos.
No entra en mí todo esto, me cosquillea el cuerpo. Solo quiero vomitar. Tiemblo, veo raro, tiemblo. Desde el jueves no la tomo. Mi cuerpo la quiere. Mi cuerpo la quiere. Mi cuerpo.
Esto es una broma de mal gusto.
Tengo que respirar, tengo miedo, acariciame el pelo. No entiendo nada, sólo que no paro de temblar, me duele mucho el cuerpo, ya no me veo. Siento a través de las cosquillas que aún estoy aca.
 Aún.
Me aprietan el pecho, es como un hueso sobre otro, esta todo comprimido, nada tiene sentido, solo que nunca ví gente, y que me siento un gato agarrandose fuerte al piso con las garritas, porque me voy muy lejos, y cada vez veo menos, cada vez siento menos, y es una mentira, porque estoy perdiendo la noción.
Mis piernas estan cansadas de moverse pero no pueden parar, no puedo cerrar los ojos porque me voy muy lejos. 
El momento me dijo que nunca había visto. Me miré en el reflejo de la ventana del colectivo, estaba del lado de la ventana, no en mí. Sentí estar del otro lado. Ví de lejos.
Me mire a los ojos y no me ví.

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