miércoles, 8 de enero de 2014

Todo esto debería.

Hay olor a muerto en mi vereda, él vive a la vuelta de casa, un reencuentro con lo simbólico, cucarachas llenas de simbolismos, cucarachas que no estan, paranoia, paranoia, el miedo es lo único Real en este baño donde hago pis. Un sonido ensordecedor agudiza mis sentidos, me mareo, me mareo y apenas veo.
Veo lo suficiente para dilucidar una cucaracha volando, vuela tan cerca mío, está tan cerca, me va a penetrar, me va a penetrar como cualquier crudeza que viva a la vuelta de casa. Cada vez más enorme, haciendo sonidos más ensordecedores, la miré a los ojos, nos miramos a los ojos, me miró a los ojos. Me dijo que estoy perdida mientras devoraba mis pies.
Con los pantalones bajos no podía huír, no podían verme en la oficina así, en la recepción huyendo desnuda con cucarachas devorando la mugre.
El piso no paraba de vibrar, yo no cesaba de hacerlo, no dejaré hasta el día en que la Inconciencia me devore.
Habrá un fin en tanto no se trate de escapar, sino de aceptar lo cúlmine.

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